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miércoles, 14 de agosto de 2013

Mamba verde del oeste de África (Dendroaspis viridis)

Mamba verde del oeste de África (Dendroaspis viridis). Tienen la pupila redonda, que puede contraerse para limitar la luz que reciben. Es señal de que la serpiente caza a la luz del día. La cabeza tiene forma de ataúd, algo muy apropiado para este despiadado depredador, debido a las protuberancias situadas detrás de los ojos, donde se ubican las grandes glándulas del veneno de la serpiente. Las escamas más grandes del vientre ofrecen a la serpiente un buen agarre cuando trepa por los troncos de los árboles y se desliza entre las ramas. La lengua supersensible capta las diminutas partículas de olor del aire; así, el reptil consigue encontrar a sus víctimas ocultas en la espesa vegetación. El esbelto cuerpo es ideal para perseguir a las presas por los árboles y arbustos. La coloración verde ayuda a la serpiente a ocultarse entre el denso follaje.
Puede llegar a medir hasta 2,5 metros, sus presas son principalmente lagartos, aves y roedores; posiblemente también murciélagos, sus armas son unos colmillos cargados de un potente veneno que mata al ser humano en minutos, el veneno es neurotóxico. Su tiempo de vida se estima aproximadamente en 15 años (en cautividad).
En la temporada de reproducción, los machos de mamba verde toman parte en “danzas” rituales de combate para competir por el derecho de aparearse con una hembra. Dos o tres machos se enroscan entre sí y se amenazan mutuamente con la cabeza levantada. Las serpientes necesitan mudar su piel antigua y desgastada cada cierto tiempo, dejando al descubierto la nueva piel que crece debajo. Esta muda es más difícil para reptiles arborícolas como la mamba verde, que no tienen fácil acceso a rocas y piedras ásperas sobre las que frotarse. La mamba verde del oeste de África resuelve este problema anudando la piel vieja en una rama y desprendiéndose poco a poco de su camisa ya no deseada. Las mambas verdes arborícolas se encuentran a veces en plantaciones agrícolas donde se cultivan cítricos, anacardos, cocos y mango. Las serpientes se sienten atraídas hacia las plantaciones por la abundancia de animales de presa, como ratas y aves, que, a su vez, acuden ante la abundancia de frutas y nueces.
Esta rápida y esbelta serpiente africana pasa la mayor parte del tiempo subida a los árboles. Se deslizan muy silenciosa por las delgadas ramas y persiguen sin piedad a pequeños animales antes de darles muerte con sus fuertes colmillos cargados de veneno. La serpiente mamba verde supone una amenaza mortal cuando se refugia en una choza y se resguarda en el techo de paja. La serpiente duerme por la noche dejando colgar la cabeza; al ver su silueta en la oscuridad, se puede cometer un error fatal.
Ejemplo de errores con una mamba verde del oeste de África:
Durante la noche una mamba verde dormita con la cabeza colgando, resguardada en el techo de paja de una choza sin luz. Su dueño vuelve a casa y creer ver una paja suelta; la agarra para retirarla.
La serpiente reacciona al instante al sentirse asida por el cuello y hunde los colmillos en la mano del hombre. La víctima retrocede para huir del ataque, agarrándose el brazo palpitante. ¡Necesita un médico enseguida!
Las dos especies de mamba verde viven en bosques lluviosos en distintas partes del África subsahariana. Esta mamba verde en cuestión es propia como su nombre indica del oeste de África.
Pero hay otra mamba verde la común que se distribuye por el África oriental, desde el sur de Kenia hasta Sudáfrica.

Mamba verde (Dendroaspis angusticeps)


Mamba verde (Dendroaspis angusticeps). Tienen la pupila redonda, que puede contraerse para limitar la luz que reciben. Es señal de que la serpiente caza a la luz del día. La cabeza tiene forma de ataúd, algo muy apropiado para este despiadado depredador, debido a las protuberancias situadas detrás de los ojos, donde se ubican las grandes glándulas del veneno de la serpiente. Las escamas más grandes del vientre ofrecen a la serpiente un buen agarre cuando trepa por los troncos de los árboles y se desliza entre las ramas. La lengua supersensible capta las diminutas partículas de olor del aire; así, el reptil consigue encontrar a sus víctimas ocultas en la espesa vegetación. El esbelto cuerpo es ideal para perseguir a las presas por los árboles y arbustos. La coloración verde ayuda a la serpiente a ocultarse entre el denso follaje.
Puede llegar a medir hasta 2,5 metros, sus presas son principalmente lagartos, aves y roedores; posiblemente también murciélagos, sus armas son unos colmillos cargados de un potente veneno que mata al ser humano en minutos, el veneno es neurotóxico. Su tiempo de vida se estima aproximadamente en 15 años (en cautividad).
En la temporada de reproducción, los machos de mamba verde toman parte en “danzas” rituales de combate para competir por el derecho de aparearse con una hembra. Dos o tres machos se enroscan entre sí y se amenazan mutuamente con la cabeza levantada. Las serpientes necesitan mudar su piel antigua y desgastada cada cierto tiempo, dejando al descubierto la nueva piel que crece debajo. Esta muda es más difícil para reptiles arborícolas como la mamba verde, que no tienen fácil acceso a rocas y piedras ásperas sobre las que frotarse. La mamba verde común resuelve este problema anudando la piel vieja en una rama y desprendiéndose poco a poco de su camisa ya no deseada. Las mambas verdes arborícolas se encuentran a veces en plantaciones agrícolas donde se cultivan cítricos, anacardos, cocos y mango. Las serpientes se sienten atraídas hacia las plantaciones por la abundancia de animales de presa, como ratas y aves, que, a su vez, acuden ante la abundancia de frutas y nueces.
Esta rápida y esbelta serpiente africana pasa la mayor parte del tiempo subida a los árboles. Se deslizan muy silenciosa por las delgadas ramas y persiguen sin piedad a pequeños animales antes de darles muerte con sus fuertes colmillos cargados de veneno. La serpiente mamba verde supone una amenaza mortal cuando se refugia en una choza y se resguarda en el techo de paja. La serpiente duerme por la noche dejando colgar la cabeza; al ver su silueta en la oscuridad, se puede cometer un error fatal.
Ejemplo de errores con una mamba verde:
Durante la noche una mamba verde dormita con la cabeza colgando, resguardada en el techo de paja de una choza sin luz. Su dueño vuelve a casa y creer ver una paja suelta; la agarra para retirarla.
La serpiente reacciona al instante al sentirse asida por el cuello y hunde los colmillos en la mano del hombre. La víctima retrocede para huir del ataque, agarrándose el brazo palpitante. ¡Necesita un médico enseguida!
Las dos especies de mamba verde viven en bosques lluviosos en distintas partes del África subsahariana. Esta mamba verde en cuestión es propia del África oriental, desde el sur de Kenia hasta Sudáfrica. Y como su nombre indica la mamba verde del oeste de África vive en el oeste de África.

Serpiente comedora de huevos africana (Dasypeltis medici)

Serpiente comedora de huevos africana (Dasypeltis medici). Es el órgano sensorial más importante de la serpiente y puede guiar al reptil hasta una nidada de huevos recién puestos desde bastante distancia. Los afilados huesos de la columna dorsal que sirven para romper los huesos están recubiertos con un esmalte resistente, como el de los dientes. Puede llegar a medir hasta 70 cm. Su dieta esta compuesta de huevos de aves como propiamente dice su nombre. Imita para defenderse a la víbora gariba y otras serpientes venenosas. Tiene puestas en las que normalmente pone de 6 a 25 huevos. Su tiempo de vida se desconoce.
Aunque la serpiente comedora de huevos africana está extendida por casi toda África, es bastante poco común. Ello se debe a que los huevos constituyen una comida estacional, de manera que no los hay en número suficiente en un momento dado para abastecer una buena cantidad de estas serpientes que viven en un ámbito ilimitado.
También existe una serpiente comedora de huevos en la India, pero es tan rara que se sabe muy poco de su forma de vida, su hábitat o sus medios de defensa.
La comedora de huevos africana (ya que no es venenosa) sólo imita a una serpiente letal, la víbora gariba, cuando vive en su mismo entorno. El truco funciona mejor si sus enemigos han sufrido ya algunos encuentros desagradables con el reptil venenoso de verdad.
La serpiente comedora de huevos africana sólo come huevos recién puestos rechaza todos los demás. Su agudo sentido del olfato le permite reconocer fácilmente la diferencia entre un huevo reciente y uno ligeramente podrido o que contenga un pollo en desarrollo.
Mientras se desliza entre los árboles a última hora de la noche, este sigiloso ladrón sólo busca una cosa: un buen huevo de ave recién puesto que pueda engullir entero en menos que se dice “tortilla”. Reconociendo el aire con la lengua, la serpiente comedora de huevos tiene un único objetivo: un nido de pájaro bien surtido. Esta serpiente abre las mandíbulas hasta el máximo para engullir el huevo, y después utiliza su procesador de alimento incorporado para extraerle el contenido.
Come digiere la serpiente comedora de huevos los huevos:
La serpiente hace fuerza con el lomo, empujando con dos huesos puntiagudos de su columna para taladrar la cáscara del huevo. Otros huesos afilados de la columna rompen la cáscara y la abren completamente.
Cuando el contenido de la cáscara entra en el aparato digestivo, la serpiente aprieta la columna hacia abajo y tritura la cáscara rota. Otros movimientos del tracto digestivo y de la columna compactan la cáscara todavía más.
Comprimida en un montón uniforme, la cáscara ya inservible es expulsada por la boca de la serpiente, y el ladrón de huevos se aleja deslizándose con tranquilidad.
Las seis especies de serpientes comedoras de huevos africanas viven en los bosques y las zonas de monte bajo de la mayor parte del sur, el este y el oeste de África, si bien están ausentes de las áridas regiones del norte sahariano. Se encuentran en cualquier lugar donde abunden los nidos de aves.

Serpiente comedora de huevos de Egipto (Dasypeltis scabra)

Serpiente comedora de huevos africana Egipto (Dasypeltis scabra). Es el órgano sensorial más importante de la serpiente y puede guiar al reptil hasta una nidada de huevos recién puestos desde bastante distancia. Los afilados huesos de la columna dorsal que sirven para romper los huesos están recubiertos con un esmalte resistente, como el de los dientes. Puede llegar a medir hasta 70 cm. Su dieta esta compuesta de huevos de aves como propiamente dice su nombre. Imita para defenderse a la víbora gariba y otras serpientes venenosas. Tiene puestas en las que normalmente pone de 6 a 25 huevos. Su tiempo de vida se desconoce.
Aunque la serpiente comedora de huevos africana está extendida por casi toda África, es bastante poco común. Ello se debe a que los huevos constituyen una comida estacional, de manera que no los hay en número suficiente en un momento dado para abastecer una buena cantidad de estas serpientes que viven en un ámbito ilimitado.
También existe una serpiente comedora de huevos en la India, pero es tan rara que se sabe muy poco de su forma de vida, su hábitat o sus medios de defensa.
La comedora de huevos africana (ya que no es venenosa) sólo imita a una serpiente letal, la víbora gariba, cuando vive en su mismo entorno. El truco funciona mejor si sus enemigos han sufrido ya algunos encuentros desagradables con el reptil venenoso de verdad.
La serpiente comedora de huevos africana sólo come huevos recién puestos rechaza todos los demás. Su agudo sentido del olfato le permite reconocer fácilmente la diferencia entre un huevo reciente y uno ligeramente podrido o que contenga un pollo en desarrollo.
Mientras se desliza entre los árboles a última hora de la noche, este sigiloso ladrón sólo busca una cosa: un buen huevo de ave recién puesto que pueda engullir entero en menos que se dice “tortilla”. Reconociendo el aire con la lengua, la serpiente comedora de huevos tiene un único objetivo: un nido de pájaro bien surtido. Esta serpiente abre las mandíbulas hasta el máximo para engullir el huevo, y después utiliza su procesador de alimento incorporado para extraerle el contenido.
Come digiere la serpiente comedora de huevos los huevos:
La serpiente hace fuerza con el lomo, empujando con dos huesos puntiagudos de su columna para taladrar la cáscara del huevo. Otros huesos afilados de la columna rompen la cáscara y la abren completamente.
Cuando el contenido de la cáscara entra en el aparato digestivo, la serpiente aprieta la columna hacia abajo y tritura la cáscara rota. Otros movimientos del tracto digestivo y de la columna compactan la cáscara todavía más.
Comprimida en un montón uniforme, la cáscara ya inservible es expulsada por la boca de la serpiente, y el ladrón de huevos se aleja deslizándose con tranquilidad.
Las seis especies de serpientes comedoras de huevos africanas viven en los bosques y las zonas de monte bajo de la mayor parte del sur, el este y el oeste de África, si bien están ausentes de las áridas regiones del norte sahariano. Se encuentran en cualquier lugar donde abunden los nidos de aves.

martes, 30 de julio de 2013

Serpiente de cascabel (Crotalus atrox)

Serpiente de cascabel (Crotalus atrox). Cada ojo presenta una pupila vertical que se ensancha en la oscuridad para dejar pasar la tenue luz. El cascabel, es una serie de escamas córneas que encajan unas en otras de forma holgada. Cuando la serpiente, al ser molestada, hace vibrar la cola (más deprisa de lo que el puede ver el ojo humano) suenan como un cascabel. Dos fosetas o sensores térmicos, una delante de cada ojo, detectan el fulgor del calor corporal. La serpiente exhibe en el dorso un inconfundible dibujo en forma de rombos. Le sirve para camuflarse mientras descansa o cuando aguarda sigilosa a una presa.
Puede medir de 75 cm a 2,1 m y pesar hasta 5 kg. Sus principales presas son pequeños mamíferos, aves y lagartos. Su tiempo de vida es de 30 años (Cautividad).
La gente solía pensar que las serpientes usaban el cascabel para “hablar” unas con otras y “encantar” a sus presas, que se dirigían en línea recta hacia su boca abierta. Hoy en día se cree que el cascabel evolucionó para defenderse de los bisontes, que en tiempos recorrían Norteamérica en inmensas y destructivas manadas.
Al terminar el otoño, las serpientes de cascabel se reúnen por docenas en “guaridas” donde hibernan en una cálida piña. Esta suelen estar cerca de las casas, pero pasan desapercibidas.
A menudo, cuando la serpiente abandona el estado de hibernación, lo primero (y último) que ve es el cañón de un fusil. Cada primavera, se caza miles de serpientes de cascabeles, y se capturan y matan otras muchas ante la mirada de las múltiples agolpadas en “rodeos” de reptiles.
Un motivo por el que la serpiente de cascabel es tan peligrosa es la inmensa cantidad de veneno que puede inyectar, sobre todo si el animal no ha mordido nada (o a nadie) recientemente.
Al caminar por los senderos del oeste de Norteamérica es vital mirar bien dónde se pisa, sobre todo si se escucha un siniestro cascabel. Ignorar este aviso característico de la serpiente es un error tan grave que rara vez se repite. Muchos depredadores del oeste americano se deleitan comiendo serpientes, pero son pocos los que se atreven con una serpiente de cascabel. Esta gran serpiente no rehúye la lucha para defender su terreno, lo que no debe sorprender, dadas las armas de que dispone.
Un coyote en busca de comida molesta a una serpiente de cascabel adulta que sesteaba al sol. El coyote está muy interesado: no ha comido nada desde que salió de su guarida al alba y la serpiente sería un desayuno perfecto, aunque tardío.
La serpiente retrocede cuando el coyote avanza, y agita la cola con furia. El coyote decide que lo primero que ha de hacer es terminar con el molesto cascabel.
Al instante, las serpiente ataca con sus largos colmillos y le inyecta una dosis completa de veneno en la carne. El coyote aúlla de dolor y se aleja arrastrándose, agonizando hasta morir; la serpiente sigue dorándose al sol.
La serpiente de cascabel está extendida desde el Centro-sur de California al Golfo de México en Texas, y en varias pequeñas islas del golfo de California. Vive principalmente en zonas secas, en particular las que contienen matorrales y afloramientos rocosos. Es más común en tierras bajas, aunque puede encontrarse en sistemas montañosos de hasta 2.000 m.

Boa esmeralda (Corallus canina)

Boa esmeralda (Corallus canina). El cuerpo voluminoso está aplanado lateralmente, lo que permite a la boa retorcerse entre las ramas y trepar a los troncos altos. Cuando la boa se enrosca en una rama, suele apoyar su ancha cabeza en el centro de los anillos. Por el día, las pupilas se estrechan como las de un gato, pero cuando la boa caza durante la noche, se ensanchan para ver en la oscuridad. Musculosa móvil, la cola se enrosca con fuerza en las ramas para sostener a la serpiente colgando sobre el suelo del bosque. Las brillantes escamas verdes de la boa se confunden con las lustrosas hojas perennes, mientras que las barras blancas del dorso semejan la luz moteada que proviene del sol. Las fosetas entre las escamas de los labios contienen órganos termosensibles que detectan el calor del cuerpo de las víctimas en la oscuridad. Los dientes finos y afilados, atraviesan con facilidad el pelo y la piel para clavarse en la carne. Además, se curvan hacia atrás para que la presa no pueda escapar.
La boa esmeralda puede llegar a medir de 90 cm a 2m. Sus principales presas son los mamíferos, aves y lagartos. Puede producir de 10 a 20 crías en una sola puesta. Puede llegar a vivir a hasta 17 años (Cautividad).
Los sensores térmicos de los labios de la boa esmeralda pueden detectar cambios minúsculos de temperatura, lo que hace a la serpiente increíblemente sensible a la cercanía de las posibles víctimas de sangre caliente.
Por lo común, la boa esmeralda cuelga la cabeza abajo para devorar la presa, pues así la puede engullir con más facilidad.
Aunque una boa esmeralda adulta es de color verde brillante, sus crías a menudo son naranjas o de color teja. Tal vez se trate de una estrategia de protección que imita el color de las venenosas víboras arborícolas.
Como otras boas, esta especie presente dos espolones en la base de la cola: son vestigios de las patas traseras que desaparecieron durante el proceso evolutivo.
Carl von Linneo dio a la boa esmeralda su nombre en latín, Corallus canina, en 1758. El término Corallus se refiere probablemente a los dibujos en forma de coral que observó en algunas variedades. Canina viene de “perro”, debido a la forma de la ancha cabeza de la boa  y la longitud de sus dientes, al estilo de un can.
Suspendida de una rama en la húmeda selva amazónica, esta boa es una trampa viviente para cualquier animal que se acerque por sus proximidades. Y si se cansa de estar quieta, persigue a la presa por los árboles. Muchas  criaturas de la selva terminan su vida en el terrible abrazo de los anillos verdes de la boa esmeralda. Con su dientes como agujas y sus reflejos instantáneos, la serpientes es capaz incluso de atrapar aves en pleno vuelo mientras se encaminan a una rama en la que posarse.
Ejemplo de caza a aves:
Apostada en una rama como si fuera una liana, con su largo cuerpo seguro por la fuerza de la cola prensil, una boa esmeralda observa con interés el vuelo de un guacamayo en sus proximidades.
La boa elige el momento a la perfección, abre las mandíbulas y ataca: clava sus afilados dientes a través de las plumas del ave. Atrapado y sangrante, el guacamayo responde con un débil aleteo.
La boa completa la caza, abrazando con sus anillos a la infortunada ave, y poco a poco la somete con la presión. Al oprimirla fuertemente, la vida se escapa de su presa hasta que, al fin, la serpiente empieza a engullirla empezando por la cabeza.
La boa esmeralda vive en Sudamérica, donde acecha en el follaje de los bosques tropicales húmedos de la cuenca amazónica. Su ámbito se extiende desde el sur de Venezuela y Colombia al este de Ecuador, Perú y Bolivia, y también al norte de Brasil hasta Guyana, Suriman y la Guayana Francesa.

lunes, 22 de julio de 2013

Serpiente voladora (Chrysopelea ornata)

Serpiente voladora (Chrysopelea ornata). Unos completos dibujos de tonos claros y oscuros definen la piel. Ayudan a la serpiente a camuflarse en el follaje salpicado de motas de sol. La serpiente tiene unos ojos grandes y buena vista, algo vital para un depredador diurno que caza animales veloces. Aunque las escamas del vientre de la serpiente tiene laterales rígidos, las secciones centrales se pliegan hacia arriba. De esta manera la serpiente consigue crear la forma cóncava necesaria para saltar. Los sensibles orificios nasales husmean el aire en busca del olor de la presa.
Puede llegar a medir hasta 1,3 m, normalmente 1m. Come lagartos, ranas, aves y pequeños mamíferos como murciélagos. Vive en Bosques, regiones arboladas y plantaciones, aunque evita las zonas densas de árboles. Su tiempo de vida se desconoce.
La serpiente voladora vive a menudo cerca del hombre y protagoniza ataques virulentos cuando es manipulada. Por suerte, aunque las mordeduras de sus pequeños colmillos provocan hematomas locales, su veneno no tiene la fuerza suficiente para provocar consecuencias serias en el ser humano.
La serpiente voladora del paraíso es particularmente conocida por los bellos dibujos de su piel.
La hembra pone de 6 a 12 huevos de cascara correosa en un lugar oculto y seguro en un árbol. Los huevos tardan de 10 a 13 semanas en eclosionar para producir crías que miden unos 20 cm de largo. Al principio, las crías tienen colores y dibujos diferentes a sus progenitores.
La serpiente voladora tiene varios enemigos naturales, entre ellos el ser humano, que a veces las cree peligrosas. Otros depredadores son las serpientes más grandes, feroces o venenosas, como la serpiente de manglar de bandas amarillas (Boiga dendrophila).
En tiempos se pensaba que las leyendas sobre serpientes voladoras eran fruto de las mentes calenturientas de los primeros exploradores, pero esta elegante serpiente realiza saltos de planeo tan largos que parece volar. Las serpientes voladoras trepan por los troncos de los árboles con la mayor facilidad, y persiguen a sus presas saltando simplemente con las fauces abiertas de una rama a otra. Pero tal vez su cualidad más notable es la capacidad de planear desde lo alto como paracaídas vivientes.
Ejemplo de como vuela:
Después de trepar al tronco de un árbol del bosque, una serpiente voladora se enrosca en una cómoda rama y se tiende al sol. Pese a su actitud relajada, mantiene los ojos abiertos atenta al menor movimiento, y los anillos listo para la acción. Más tarde, siente la urgencia de buscar alimento. El suelo está a más de 50 m de distancia, pero ello no la disuade de lanzarse al abismo.
Extiende las costillas, aplana el cuerpo y estira el vientre para formar un semicilindro, como una caña de bambú abierta. Consigue así atrapar una bolsa de aire bajo su cuerpo y convierte la que, en otros seres vivos, sería una rápida caída en un elegante planeo.
Contoneando el cuerpo y utilizando la cola para equilibrarse, la serpiente controla la velocidad y la dirección de la caída. Cuando llega a un lugar idóneo, se posa entre el follaje con un ruido sordo. Apenas en un segundo recupera su forma cilíndrica habitual.
La serpiente voladora está distribuida por una amplia región del sur de Asia, desde el este de la India hasta Birmania (Myanmar) y el sur de China, en buena parte del sudeste de Asia. La serpiente se encuentra también en Sri Lanka y Filipinas.